Mi vida
Yo, desde que nací, soy persona. Fui el típico niño marginado-dinámico de la clase. Interesado por la robótica, fabriqué las primeras piezas de artillería que se verían eficazmente por España. En una de ellas, a los 17 años, me metí intentando imitar al hombre bala, por lo que fui de Fachadolid a Toledo en un plis-plas, donde, por llevar un prospecto del Gelocatil pegado a la espalda fui nombrado Rey de España.
Como Rey de España
Una vez convertido en soberano de toda España, lo primero que hice fue echar a mi padre mandándolo derechito al asilo monasterio de Yuste. Una vez ya como Rey totalitario(pero totalitario del todo, eh) de España, me dediqué a matar moros (costumbre patria donde las haya) por toda la península. Un día, siguiendo a unos moros, vi que estos se refugiaban en Portugal. Al ver tal paraiso terrenal, decidí quedarme con él. (muahahahaha)
Muerte, Testamento y Resurrección al tercer día, según las Escrituras.
Supuestamente morí indiscriminadamente (algunos piensan que asesinado por Duffman) en el Monasterio de El Escorial, saboreando una Mahou. Eso sí, dejé un testamento donde cito lo siguiente:
| Y al tío Remigio le dejo mi colección de Jinetes burgundios de escayola que nunca llegué a completar, me quedé por Remisifílido IV. Al Sanchez Coello, le djo una mierda por sacarme en todos los cuadros con cabeza de flan con un gorrito ridículo, ¡por eso el muy cabrón me decía que no mirase hastta el final! A mi hermano bastardo, Juan de Austria, le dejo mi Lamborginni verde fosforito, le gustaba cuando nos íbamos de parranda por Nápoles (qué tiempos aquellos...) PD:A los tres días de mi muerte, quiero que me cojan y me pongan en el cuerpo de un robot para que pueda esclavizar a la humanidad. |